Seguridad
21 abril, 2026
Cynthia Briceño, periodista
Inicio > Representación y Participación > Justicia transicional para pensar el futuro de Nicaragua
“En Nicaragua hoy, se utiliza la justicia como un arma de represión.” No es una metáfora, es el diagnóstico que plantea el jurista alemán Dr. Jan-Michael Simon, y que condensa una de las conclusiones más duras sobre la crisis nicaragüense: un sistema de justicia que dejó de garantizar derechos para convertirse en instrumento de persecución.
Su planteamiento —respaldado por los hallazgos del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas y presentado en Abril de 2026— va más allá: la justicia ha sido instrumentalizada para reprimir.
“El poder judicial no simplemente colapsó, sino que está capturado e instrumentalizado para atacar a su propia población”, afirmó en conversación con PolítiKAS.
Esa lectura sostiene una tesis central: la represión no es una desviación del sistema, sino parte de su arquitectura. De ahí que los hallazgos del Grupo de Expertos de Naciones Unidas, sobre los DDHH en Nicaragua apunten a patrones estructurales entre los que se incluyen:
Pero la reflexión no se queda en el diagnóstico. También plantea una pregunta de futuro: no solo cuándo podrían producirse cambios en Nicaragua, sino cómo se gestionarían.
Una crisis que desborda fronteras
Ese debate tiene una dimensión regional evidente. El Dr. Simon vincula directamente la represión iniciada en abril de 2018 con el aumento del exilio nicaragüense, no como migración económica, sino como desplazamiento forzado. “La población buscó salir de un espacio coercitivo”, explicó.
Las cifras ayudan a dimensionarlo: a finales de 2025, 342.045 nicaragüenses habían solicitado asilo en el extranjero y 31.387 habían obtenido condición de refugiados, evidencia de un exilio sostenido que ha impactado de forma directa a países como Costa Rica.
Pero el fenómeno, advierte el jurista e investigador de derecho comparado, no termina en el desplazamiento. También existe preocupación por formas de represión transnacional, donde mecanismos de intimidación pueden extenderse más allá de las fronteras, ampliando la discusión sobre justicia hacia la protección de una ciudadanía dispersa.
Pensar la transición antes de que ocurra
Desde ese diagnóstico emerge una de las ideas más importantes del experto: la transición empieza antes; con documentación, con memoria y con preparación institucional.
Tampoco es un tema solo de tribunales o rendición de cuentas. Se trata —como plantea el Dr Simon— de gestionar el cambio sin reproducir violencia, transformar instituciones sin provocar su colapso y responder a las víctimas sin bloquear acuerdos políticos necesarios.
“La transición empieza antes que cambien las correlaciones de fuerzas”, dijo, en una frase que funciona casi como hoja de ruta. Y en esa misma línea dejó otra definición clave:
“No se trata de elegir entre justicia y estabilidad, sino de construir estabilidad a través de justicia.”
Hay allí una idea de fondo: la justicia transicional no es un debate para después. Es una tarea presente y una herramienta política.
Desde su experiencia en procesos como la Comisión para el Esclarecimiento Histórico en Guatemala, el abogado e investigador, reivindicó Las Comisiones de Verdad, como espacios de legitimación para las víctimas y reconstrucción colectiva.
Otras medidas incluyen, la Activación de jurisdicciones fuera de Nicaragua, la protección de víctimas en el exilio e inclusive la negociación con concesiones transaccionales sustantivas.
“Documentar, insiste, no es solo preservar evidencia. Es preparar justicia”, plantea el investigador.
Ese énfasis alcanzó también al periodismo. Más de 250 periodistas nicaragüenses han salido del país en medio del cierre de medios independientes, pero aun así el Dr Simon destacó el papel del periodismo desde el exilio para sostener pluralidad y espacio público.
“Desde fuera se crean las condiciones para un espacio plural de opiniones. Algo que no existe dentro de Nicaragua”, afirmó.
En contextos de cierre autoritario, memoria, documentación y periodismo no son solo formas de resistencia; son parte de la infraestructura democrática que una transición necesitará.
En esa lógica, la justicia transicional deja de ser una discusión jurídica abstracta para convertirse en horizonte político. El Dr. Simon lo resume en una frase que sintetiza el desafío nicaragüense: “Cuando la impunidad es política de Estado, la justicia transicional se vuelve inevitable.”
Los contenidos publicados expresan la opinión del autor/ autora o sus entrevistados y no necesariamente la visión de la Fundación Konrad Adenauer