Cynthya Briceño, periodista
12 julio, 2024
  • Los flujos migratorios en la región CARD han cambiado drásticamente en su composición, magnitud y correlación con la política externa y regional

 Cynthia Briceño Obando

Periodista- PolítiKAS

La complejidad de la migración en la región CARD (Centroamérica y República Dominicana) está experimentando una transformación notable que se refleja en cifras y expectativas que narran historias urgentes y datos reflejo de una realidad política, económica y social en constante evolución y deterioro, tanto para los mismos migrantes, como para los países por donde transitan.

Este es uno de los principales hallazgos del estudio: “Nuevas dinámicas del corredor migratorio de Centroamérica y República Dominicana (CARD)”, compartido por El Estado de la Nación y que refleja la experiencia de miles de personas migrantes tomadas por investigadores que han seguido su mismo recorrido, con el objetivo de profundizar en sus experiencias.

Este estudio amplía el tema, que ya sé había abordado en 2021, en el Informe del Estado de la Región, y que incluía un capítulo en particular acerca de la dinámica de flujos migratorios y sus características.

“Nos plateamos realizar un análisis más profundo, y contamos con el trabajo de dos investigadores: Andreas Feldmann y Antony Sturino, para entender que más estaba pasando en términos de los flujos, cómo se caracterizan, cuáles son sus magnitudes y si de alguna manera estos nuevos éxodos estas relacionados con política exterior, entre otros temas”, explica Marisol Guzmán Benavides, investigadora del Programa Estado de la Nación.

Los investigadores establecieron que hoy, la región CARD experimenta una transformación notable en su papel en materia de migraciones, especialmente debido al nuevo perfil de personas que atraviesan su territorio, sus expectativas de estadía y los desafíos que esto plantea para los sistemas de atención y protección a nivel nacional y regional.

Históricamente, la mayoría de los países de Centroamérica han sido lugares de emigración, mientras que Panamá y Costa Rica se han destacado como destinos receptores y República Dominicana ha sido una zona en la que coexisten ambos tipos de flujos.

“Desde 2015, la región ha presenciado cambios significativos: en primer lugar, se han registrado cada vez más migraciones de mujeres y menores de edad no acompañados (tradicionalmente dominadas por hombres solos), seguido por grupos masivos y, finalmente, desplazamientos forzados debido a la violencia y la persecución política. Además, la región también alberga migraciones laborales, de paso, personas refugiadas y solicitantes de asilo.”, indica el estudio.

Según Guzmán, otro elemento destacable en este nuevo fenómeno migratorio, es la enorme variedad de países y hasta continentes desde donde las personas migran y están arribando a nuestra región.

“Hoy sabemos que, para lo que cruzan el Darién, el mayor porcentaje son de nacionalidad venezolana, pero además hay colombianos, ecuatorianos, pero hay además en porcentajes menores, población asiática, haitianos, afganos, etc.”, explica la investigadora.

 

Panamá, Costa Rica y el Darién

 En el caso de Panamá, desde el 2021 este país experimenta un cambio radical en su papel dentro del sistema migratorio continental.

Las presiones migratorias en Sudamérica derivadas de las crisis locales y la “puerta abierta” con Colombia han hecho que la región del Darién se convierta en una especie de “paso obligado” para quienes sueñan con llegar a los Estados Unidos.

El número de migrantes que atraviesan ese país ha crecido significativamente, de 30.000 a más de 520.000 entre 2019 y 2023, siendo el más grande el de personas que provienen de Venezuela.

Este flujo masivo de personas ha traído consigo nuevos desafíos, tanto para Panamá como zona de paso como para las propias personas migrantes.

“Aunque la mayoría son hombres adultos, como se dijo anteriormente también hay cada vez más mujeres, niños y niñas que se aventuran en este peligroso viaje en busca de oportunidades y una vida mejor. El camino a través del Darién, con su selva densa, es una de las regiones más húmedas e inhóspitas del planeta, poniendo en gran riesgo a quienes sueñan con llegar al país del norte. En este trayecto, se enfrentan a enfermedades tropicales, lesiones musculoesqueléticas, enfermedades respiratorias, violencia y extorsión por parte de bandas criminales, violencia sexual y condiciones muy precarias en el trayecto y a su arribo en comunidades como Bajo Chiquito y Lajas Blancas”, señala la investigación.

Los migrantes, reciben algo de ayuda de organizaciones como la Cruz Roja Panameña, organismos internacionales y varias ONG. Sin embargo, los centros de acogida están en niveles máximos de capacidad, y con limitadas posibilidades de atender todas las necesidades, lo que genera situaciones muy complicadas, inclusive crisis humanitarias.

En Costa Rica, la presión es similar. De acuerdo con Guzmán, algunos de los grupos de extranjeros arriban al país, ya no principalmente para buscar oportunidades de trabajo, como era antes, sino con la intención de refugiarse en el país, o continuar su camino hacia el norte.

“Esto ha puesto presión a los sistemas migratorios internos,- en un año se han recibido cerca de 80 mil solicitudes de refugio- con implicaciones directas sobre el sistema educativo y el sistema de salud del país, por mencionar una de los efectos más notables”.

Así las cosas, las dinámicas de la movilidad por el Darién evidencian que la región pasó de tener sistemas migratorios relativamente independientes a ser parte de sistemas interconectados, entre los países de Latinoamérica y el Caribe, y sobre los que se debería profundizar.

“Como países impactados por la situación, debemos tener una conversación que nos permita proponer acciones interpaíses para, primero caer en cuenta que hay una crisis migratoria regional, que la situación está recayendo principalmente en algunos países, y que si no tenemos esta conversación podemos caer en barreras a la gestión y en perpetuar una situación de alta vulnerabilidad para las personas migrantes”, recomienda la investigadora del Programa Estado de la Región.

Cabe destacar que otro de los hallazgos de la investigación, reveló que, pese a lo duro del trayecto y las condiciones dadas en el paso del Darién a Costa Rica, esta es una zona “segura”, para los migrantes, pues se ha convertido en una especia de corredor humanitario, si se compara, por ejemplo, con el paso por territorio mexicano.

¿Qué hay detrás de este aumento en el flujo de migrantes en el corredor migratorio?

 Feldman y Sturino enfatizaron en el estudio  que no hay una sola causa. Las crisis internas en países como Venezuela y Haití, y las percepciones o expectativas equivocadas sobre políticas migratorias más flexibles durante la Administración Biden, son solo algunas de las razones detrás de este crecimiento.

Ante esta situación, los autores plantean que Costa Rica y Panamá, son dos países sobre los que ha recaído el costo de esta situación con los migrantes.

“En el caso costarricense,  por ejemplo, se han suscrito convenios con ACNUR, canaliza fondos de la Unión Europea, con el fin de costear los gastos de salud de un importante grupo de migrantes durante su paso por suelo costarricense. Además, continua en proceso el desarrollo de la nueva política migratoria, por parte del gobierno, que sustituya la que venció en 2023,  y que todavía no sé emite”, amplía Guzmán.

Los panameños, por su parte, ha optado por una postura pragmática.  En esa línea, por ejemplo, para el caso de los migrantes que buscan establecerse en el país, se han reducido las regularizaciones, también han implementado nuevas medidas como el permiso temporal de protección, que permite a las personas migrantes trabajar y residir en el país durante hasta dos años.

En medio de todo esto, la solidaridad y la cooperación internacional son clave para gestionar la atención, la protección y la ayuda humanitaria de manera más integral y colaborativa, siempre reconociendo la dignidad y los derechos de todas las personas migrantes y refugiadas.

Referencia:

Feldman, A. y Sturino, A. 2024. La Evolución de los Flujos Internacionales de Migración en Centroamérica. PEN, Conare.  https://bit.ly/3XiKXpA
Estado de la Nación: Infografía 7 cambios de la migración en Centroamérica en la última década

 

* Los contenidos publicados expresan la opinión del autor y autora,  o sus entrevistados y no necesariamente la visión de la Fundación Konrad Adenauer.

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