Cynthia Briceño, periodista
16 mayo, 2024
  •  Costa Rica no puede procrastinar más la descarbonización de su matriz energética.
  • El hidrógeno verde puede desempeñar un papel clave en este proceso, iniciando por su uso para el transporte.

Cynthia Briceño Obando, periodista

La reciente sacudida por la amenaza de  apagones eléctricos en el país – que no se presentaban desde hace 17 años–  y las críticas renovadas al Instituto Costarricense de Electricidad que apuntan hacia una falta de inversión y planificación en la ruta energética y ambiental nacional; se tornan hoy en una oportunidad para acelerar transformaciones ineludibles.

Una de ellas,  es la ampliación de las fuentes de energía renovables que permitan, a su vez,  alcanzar la descarbonización total de la energía que producimos y consumimos, explica el ingeniero Ronald Chang, en el estudio: Incentivos y obstáculos para la implementación del Hidrógeno verde en Costa Rica, publicado por la Fundación Konrad Adenauer y la Academia de Centroamérica.

El estudio forma parte de una serie de investigaciones alrededor de la innovación ambiental y las claves para el crecimiento económico costarricense y “se realizó con el objetivo de ofrecer una hoja de ruta para la diversificación de la matriz energética con fuentes renovables adicionales”, explica el autor.

El documento analiza la actual situación energética del país, destacando el liderazgo costarricense en el uso de energías renovables, pero también señalando el desafío que representa el rezago de más de dos décadas de nuestra matriz energética de acuerdo con el Índice “Trilemma” del Consejo Mundial de la Energía, la dependencia de hidrocarburos en el transporte y la alternativa de una transición exitosa hacia el hidrógeno verde, comenzado por el transporte.

El panorama energético de Costa Rica

Costa Rica se ha destacado mundialmente por su compromiso con la descarbonización de su matriz energética.  Actualmente, el país obtiene la mayor parte de su energía de fuentes renovables, como la energía hidroeléctrica, la energía eólica y la energía solar. Sin embargo, aún existen desafíos en el desempeño de nuestra matriz energética y  en la transición hacia una economía libre de carbono.

En esta línea, el estudio se señala como  de acuerdo con la calificación  “Trilemma Score” del Consejo Mundial de la Energía, el país acumula más de 20 años de no presentar cambios importantes ni mejoría en su matriz energética.

El Consejo Mundial de la Energía califica a cada país miembro, mostrando las tendencias y su nivel actual a partir de tres principios básicos:

  1. Seguridad de la energía.
  2. Equidad de la energía.
  3. Sostenibilidad ambiental.

“Para el 2000, Costa Rica superaba a Chile y compartía una posición alta a la par de Uruguay, sin embargo, en 22 años, su crecimiento en el puntaje de la herramienta Trilemma ha sido muy pobre con un valor de apenas 6%, superando solo a Colombia. Países como Panamá, Chile, El Salvador y Honduras han registrado tasas de crecimiento de dos dígitos en este Índice”, consigna la investigación.

 Transporte, combustibles e hidrógeno verde

Por otro lado, la dependencia de los combustibles fósiles para el transporte y la generación de energía es otro de los retos urgentes  que enfrenta el país.  Actualmente, según datos del Ministerio de Ambiente y Energía;  del  total de energía usada,  el sector de hidrocarburos representa entre el 64% y 65%.

En esta línea, de acuerdo con declaraciones del licenciado Alejandro Muñoz, y recogidas en el estudio, “Sería razonable valorar, …, una transformación de los objetivos de RECOPE, para apoyar la mitigación y adaptación del cambio climático en respuesta a las tendencias mundiales ante la emergencia climática, donde el hidrógeno será un vector muy importante para lograr la transición a una economía libre de hidrocarburos”, asegura.

Pero, además, asegura Chang – y este criterio es base en el Mapa de Ruta propuesto por el estudio– la adopción del hidrógeno verde en el transporte púbico y de carga puede reducir significativamente estas emisiones.

“Creo firmemente que el país puede explotar más este recurso y lo menciono en este estudio, así mismo la energía mareomotriz, haciendo uso de uno de los recursos más grandes de CR y que hemos ignorado por años, nuestro mar territorial. Además, estamos en la capacidad de estudiar la posibilidad de buscar hidrógeno blanco en nuestro territorio (incluyendo el marino), aunque se sabe poco de la forma en que se produce y podría ser que nuestra génesis geológica no nos de ese beneficio natural”, señala.

El hidrógeno verde es utilizado en vehículos de hidrógeno, que funcionan con pilas de combustible. Estos vehículos emiten solo vapor de agua, lo que los convierte en una opción libre de emisiones contaminantes. También puede usarse como combustible en la generación de energía. Estas plantas no emiten gases de efecto invernadero.

La producción de hidrógeno verde se da por un proceso llamado electrólisis, el cual requiere que el agua pura sea expuesta a un voltaje que separe la molécula de agua en sus dos componentes, el oxígeno y el hidrógeno. La aplicación de este voltaje puede venir de cualquier fuente de energía, pero solo aquella energía que venga de fuentes renovables será considerada verde.

Incentivos para la economía del hidrógeno

Algunas claves para el éxito de las iniciativas que promueven el uso de hidrógeno verde en Costa como combustible limpio y eficiente, y que se anotan en el estudio como acciones urgentes son:

  1. El avance decidido del Plan Nacional del Hidrógeno Verde lanzado en septiembre del 2022 y que a la fecha no ha tenido avances significativos y su respectiva Ley.
  2. El incentivo del uso de las tecnologías de hidrógeno verde centrado en el sector de transporte público (autobuses) y de carga pesada,  como el primer vector de negocios que incentive la economía del hidrógeno.
  3. El impulso de inversiones significativas y planificadas, primero del Gobierno, seguido de la empresa privada (con incentivos fiscales) para el desarrollo de investigación e  infraestructura necesaria como estaciones de carga y plantas de producción de hidrógeno.
  4. El compromiso país, y cumplimiento de metas y compromisos como el Acuerdo de París y Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050 y  recuperar el liderazgo país en la región, como referente en materia ambiental y de energía, que además traerá una ventaja competitiva en el mercado internacional.

* Los contenidos publicados expresan la opinión del autor y autora,  o sus entrevistados y no necesariamente la visión de la Fundación Konrad Adenauer.

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