Cynthia Briceño, periodista
10 septiembre, 2024

 

  • La celebración del 45 Aniversario de la Corte IDH fue el marco para que su presidenta, la costarricense Nancy Hernández nos compartiera una mirada interna de logros y de desafíos futuros de este Tribunal Interamericano

“Hay días en que extraño mi almohada, mi casa, mi país… he estado viajando mucho desde que asumí la presidencia, pero este es el trabajo. La Corte es la casa donde los americanos han encontrado justicia, cuando los sistemas de sus países u organizaciones no les han dado respuesta. Y para que eso pase, nosotros guardamos la toga y nos vamos con la mochila al hombro a sesionar, investigar y observar cómo se implementan sus decisiones,  en terreno, cerca de la gente”.  

Con estas palabras casi anecdóticas y muy  descriptivas, Nancy Hernández López, la presidenta de la Corte Interamericana de Derechos (Corte IDH) explica el trabajo de este Tribunal cuyo alcance ha sido ratificado por 20 estados americanos.

Defensa a la democracia

El pasado 3 de setiembre la Corte IDH  celebró 45 años de labor, con un vehemente llamado a la defensa de la democracia y al impulso a los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales en todo el continente, como su principal mandato.

“Nuestra región enfrenta retos como la pobreza, la desigualdad, la violencia, el cambio climático, el avance descontrolado de la inteligencia artificial, la crisis migratoria y el retroceso democrático que amenaza los avances de más de medio siglo”, dijo Hernández en su discurso durante el evento de aniversario.

Reconoce que muchos de estos temas, son recurrentes y forman parte de la agenda de la Corte IDH de sus inicios, mientas que otros son producto de dinámicas recientes, como es el caso de los derechos humanos y el mundo digital, las modalidades de moderación de contenidos y libertad de expresión, entre otros.

La jueza  costarricense, y ex magistrada constitucional subrayó que la Corte IDH ha sido un “agente de transformación profunda” en América con un “compromiso inquebrantable en defensa de las personas, con  logros tan importantes, como que hoy no exista la pena de muerte en las sistemas judiciales de ninguno de los países miembros, o el que haya pleno acceso a la información pública como un estándar interamericano.

“A pesar de operar en una región castigada por graves violaciones de derechos fundamentales y marcadas desigualdades, y ser uno de los tribunales de derechos humanos más modestos, comparado con otros en el mundo, esta Corte ha mantenido consistentemente altos estándares de justicia internacional, ejemplo para el mundo en términos de impacto y reparación integral para las víctimas”, asegura.

Hernández puso como ejemplo que en la actualidad casi todos los Estados de la región prohíben la desaparición forzada de acuerdo con los estándares estipulados por la Corte IDH y que con sus sentencias y resoluciones ha permitido a los países abordar las causas estructurales de las violaciones para que no se repitan.

También recordó fallos como el de Barrios Altos contra Perú en el que la Corte IDH determinó que son inadmisibles las disposiciones de amnistía y prescripción que pretendan impedir la investigación y la sanción de los responsables de graves violaciones a los derechos humanos.

Jurisprudencia de vanguardia

A lo largo de estos años, la Corte  IDH ha establecido una jurisprudencia de vanguardia, influyendo en los tribunales constitucionales de América Latina y el Caribe, y proporcionando a la región nuevos estándares de justicia internacional.

Uno de sus desarrollos jurisprudenciales más significativos ha sido el de la reparación integral y sus diferentes modalidades, lo que hace ha permitido que sus decisiones no sean meramente declarativas, sino que tengan un impacto transformador tanto para las personas como para los países.

Para ello tiene fundamentalmente tres competencias: contenciosa (casos elevados a la Corte a la luz de la Convención Interamericana), medidas provisionales (en casos de violaciones muy graves y  con necesidad de medidas urgentes) y las opiniones consultivas (donde la Corte recibe consultas sobre aplicación de la Convención Interamericana sobre determinados temas).

Enfoque ampliado

Además, en la actualidad ha ampliado su enfoque formando jurisprudencia en favor de grupos en situación de especial vulnerabilidad, como personas migrantes, desplazadas, privadas de libertad, con discapacidad, comunidades indígenas,  personas LGTBIQ y niños, entre otros.

Al mismo tiempo, construye  un acervo jurídico sobre derechos económicos, sociales, culturales y ambientales que tiene acogida y constante consulta por parte de los sistemas de justicia de los países de la región, con quienes la Corte IDH mantiene una constante comunicación.

“Hoy, la Corte aborda tanto desafíos antiguos como contemporáneos, como lo demuestra su más reciente Opinión Consultiva sobre la emergencia climática y los derechos humanos”, asegura la jueza para acotar que algunas materias como la integración paritaria del Tribunal, su sostenibilidad económica, y el creciente aumento de casos presentados desde 2018 y hasta la fecha, son hoy desafíos internos, en los que trabajan.

La Corte IDH se constituyó en 1969 con la firma de la Convención Americana de Derechos Humanos, pero fue hasta 1978 que la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos definió a Costa Rica como su sede.

El primer presidente de la Corte IDH fue el jurista costarricense Rodolfo Piza Escalante, juez entre 1979 y 1988, y este martes llega a sus 45 años presidida por otra costarricense, Nancy Hernández López, exmagistrada de la Sala Constitucional, quien se incorporó en el 2022. Le habían antecedido en ese tribunal los compatriotas Elizabeth Odio Benito —presidenta entre el 2020 y el 2021—; Manuel Ventura Robles, juez entre el 2004 y el 2015, y Sonia Picado Sotela, entre 1986 y 1994.

Los Estados que han ratificado la Convención Americana son: Argentina, Barbados, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Surinam y Uruguay.

Quienes adoptaron la Convención Americana hace 45 años, dieron los primeros pasos en la creación de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, cumpliendo un anhelo histórico de dotar a nuestra América de un tribunal regional de derechos humanos y ampliar los horizontes del acceso a la justicia internacional.

Desde entonces, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha trabajado con total independencia y resiliencia protegiendo derechos, convirtiéndose en un bastión de esperanza para miles de víctimas, sin distinción alguna, y con una vocación transformadora: fortalecer la democracia y el Estado de derecho.

Texto elaborada a partir de entrevista y texto:  La Corte Interamericana de Derechos Humanos celebra 45 años de historia. Agenda Estado de Derecho. 2024/09/03. Disponible en: https://agendaestadodederecho.com/la-corte-interamericana-de-derechos-humanos-celebra-45-anos-de-historia/

* Los contenidos publicados expresan la opinión del autor/ autora o sus entrevistados y no necesariamente la visión de la Fundación Konrad Adenauer.

 

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